Hecho es mejor que perfecto

«Hecho es mejor que perfecto».

Me encanta esta frase y trato de aplicármela tanto en mi trabajo como en mi vida. Y ten por seguro que me cuesta.

Cuando aprendí a coser lo primero que hice fue un vestido reversible para mi hija. Era un proyecto muy sencillo, pero para mí supuso todo un reto.

No tenía ni idea de cómo usar un patrón comercial y jamás había terminado un proyecto de costura completo.

Pero me puse y aunque tardé mucho logré terminarlo.

Te puedo asegurar que el resultado no fue ni mucho menos el que yo hubiera querido:

  • La tela estaba mal cortada porque yo no tenía ni idea de cortar tela.
  • El vestido le quedaba enorme a mi hija porque había cogido su talla sin antes medirla.
  • Las costuras no podían estar más torcidas.

Y yo sentí una mezcla de felicidad por haberle podido coser algo a mi hija y frustración porque yo esperaba que el resultado fuera mejor.

Hecho es mejor que perfecto 1

Y la verdad es que hasta mucho tiempo después no me volví a atrever con un patrón comercial por miedo a que no me saliera bien.

Cómo descubrí que en realidad no importaba que el resultado de mis proyectos no fuera perfecto.

Un tiempo después de aquello estuve compartiendo una tienda temporal con otras dos emprendedoras. Allí vendía mis telas y mis estores infantiles y llevé varias cosas cosidas por mí para decorar la tienda y mostrar qué se podía hacer con telas tan bonitas. Y una de esas cosas fue el vestido de mi hija.

Un día entró una chica en la tienda y le encantó el vestido. Me preguntó el precio y cuando estuve a punto de decir que no estaba en venta, algo me llevó a decir un precio: 19€ para ser exactos.

El vestido estaba sin usar, ya que a mi hija le quedaba muy grande. Y por supuesto pensé que no se lo llevaría en el momento en que se diera cuenta de lo mal que estaba cosido. Pero no, dejándome con la boca abierta ¡se lo llevó!.

Por un momento sentí que la estaba engañando de alguna manera. Pero ella dijo que las telas eran preciosas y que se lo iba a regalar a su hermana. Ella estaba encantada de haber encontrado algo único y especial para regalar.

Así me di cuenta de que en realidad no importan tanto los pequeños fallos. Lo que realmente tiene valor es el hecho de haberlo cosido a mano, haber elegido las telas más bonitas y haberle puesto todo el cariño. Eso es suficiente para que algo cosido por ti sea especial.

No digo que no haya que perseguir hacer las cosas lo mejor posible. Pero no podemos quedarnos bloqueadas por el miedo a equivocarnos o a no hacerlo bien.

Y esa es una de las razones por las que Isa y yo hemos creado el Club de Costura OnlineNo queremos perfección, queremos acción y personas que, aunque tienen miedo de meter la pata, se lanzan porque saben que con nuestro apoyo ningún proyecto se quedará a medias.

Te dejo un vídeo en el que profundizo sobre este tema. Espero que te resulte inspirador y te mueva a coser sin miedos.

La vida que sueñas empieza por dedicarte un ratito cada día

Un espacio para ti donde sólo importa lo que tú quieres hacer

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